sábado, 30 de mayo de 2026

GUERRA COGNITIVA

¿Qué es la Guerra Cognitiva?

Las operaciones de guerra cognitiva trasladan el campo de batalla a la mente humana. Buscan manipular percepciones, erosionar la confianza institucional y alterar conductas. Para ello, emplean la neurociencia y algoritmos de Big Data para bombardear al público con desinformación, polarizar narrativas y convertir a los individuos en replicadores inconscientes del mensaje.

1. Mecanismos de Ataque

  •  Armamentización de la información: Uso de noticias falsas, verdades a medias o teorías de conspiración diseñadas para generar reacciones emocionales inmediatas (miedo, indignación o euforia).
  • Ataque a la racionalidad: Degradación de la capacidad crítica de las audiencias mediante la saturación y la disonancia cognitiva.
  • Creación de eco-cámaras: Algoritmos en plataformas digitales que encierran a los usuarios en burbujas de información, reforzando sesgos y creando divisiones sociales insalvables.

2. Objetivos Principales

Desmoralización y confusión: Sembrar dudas continuas sobre instituciones, líderes o medios de comunicación tradicionales.

  • Reclutamiento involuntario: Lograr que la víctima cambie su forma de pensar hasta el punto de defender las narrativas del atacante y atacar a sus propios pares.
  • Desestabilización política: Preparar el terreno para conflictos sociales o alteraciones en procesos electorales mediante el control de la percepción pública.

3. Estrategias de Defensa y Resiliencia

En la actualidad, para contrarrestar este tipo de injerencias, se promueven las siguientes acciones:

  • Fomento del pensamiento crítico: Cuestionar el origen de la información y verificar fuentes antes de compartir contenido en redes sociales.
  • Alfabetización digital: Educar a la población en la identificación de patrones de manipulación y sesgos algorítmicos.
  • Soberanía tecnológica: Desarrollo de herramientas de Inteligencia Artificial locales y mecanismos de ciberseguridad para detectar campañas de desinformación en tiempo real.

Para una mejor compresión de como funciona la manipulación psicológica dirigida a someter una población, es necesario conocer las diferentes operaciones psicológicas usadas para tal fin, conocidas como PSYOPS, las cuales son estrategias planificadas que utilizan la información y la comunicación para influir en las emociones, actitudes, percepciones y comportamientos de grupos o individuos. Su objetivo es persuadir, modificar conductas o lograr metas estratégicas, políticas o militares.

La más usadas son:

1.) Gaslightting (o luz de gas): es una táctica de manipulación psicológica que busca hacer dudar a la víctima de su propia memoria, percepción y cordura. Escalado a nivel sistémico, se convierte en una poderosa herramienta de guerra cognitiva: una estrategia no convencional que manipula el pensamiento y las emociones para controlar la percepción colectiva de la realidad.

En lugar de imponer una verdad por la fuerza, el gaslighting como guerra cognitiva opera distorsionando el entorno hasta desgastar a la sociedad. Sus mecanismos de acción principales incluyen:

a.- Erosión de la Confianza Colectiva

Los hechos evidentes se niegan de manera sistemática hasta instalar la confusión. Cuando se alteran las verdades compartidas, la población comienza a desconfiar de su propio juicio y de la información objetiva, dependiendo cada vez más de la versión oficial o del manipulador para definir lo que es real.

b.- Dispersión de la Dudas y la Desesperanza

Se bombardea a la población con contradicciones constantes, noticias falsas y narrativas cambiantes. Esto genera un estado de agotamiento psicológico, apatía y parálisis social. Al no saber a qué atenerse, la gente pierde la capacidad de reaccionar de forma unificada.

c.- Invalidación Emocional

Cualquier queja legítima, malestar social o crisis es tachada de "exageración", "paranoia" o "traición". Se normaliza el sufrimiento y se culpa a la propia ciudadanía de los problemas, disminuyendo drásticamente la autoestima colectiva y el sentido de agencia.

d.- Ciclos de Ilusión y Decepción

El manipulador combina periodos de hostilidad con falsas promesas o pequeñas concesiones. Esto mantiene a la sociedad en un estado de dependencia emocional y esperanza artificial, impidiendo que se organicen respuestas claras.

e.- Control de la Narrativa

Al final, el objetivo de esta guerra es que la versión del agresor se convierta en la única "verdad oficial" incuestionable. 

2.) Lovebombing (o bombardeo de amor): es una táctica de manipulación psicológica diseñada para alterar la percepción de la realidad, doblegar la voluntad y crear dependencia emocional en la víctima. Se utiliza un exceso de afecto para tomar el control de la mente y las emociones.

¿Cómo funciona esta "Guerra Cognitiva"?

Esta estrategia funciona en la mente de manera similar a como opera el "lavado de cerebro", alterando la forma en que la persona procesa la realidad y toma decisiones.

  • Sobrecarga sensorial e hiper-idealización: Al inicio, la víctima es inundada con halagos, regalos, mensajes constantes y promesas de un futuro idílico. Esto produce una inundación de serotonina, dopamina y oxitocina, anulando el sentido crítico y la capacidad de alerta. 
  • Aislamiento estratégico: El agresor busca absorber todo el tiempo y la atención de la víctima, alejándola de su red de apoyo (amigos y familiares). Esto garantiza que la única fuente de validación y retroalimentación de la realidad sea el manipulador. 
  • Desorientación (Disonancia Cognitiva): Una vez que la víctima está emocionalmente enganchada y dependiente, el agresor retira repentinamente el afecto, volviéndose frío, distante o crítico. Esto genera una disonancia cognitiva en la mente de la persona, que lucha por entender cómo la misma persona que era su "alma gemela" ahora la rechaza. 
  • Refuerzo intermitente: Para mantener el control cognitivo, el agresor alterna periodos de maltrato con muestras breves de afecto. Esto crea un ciclo de adicción psicológica donde la víctima se esfuerza cada vez más por complacer al manipulador y recuperar el amor inicial. 

¿Cómo defenderse? 

Reconocer esta táctica es clave para evitar la manipulación. Las estrategias de defensa incluyen: 

  1. Observar el ritmo: El amor verdadero se construye con el tiempo y requiere conocerse en diversas situaciones. Desconfiar de una intensidad exagerada, declaraciones de amor muy tempranas o planes de vida apresurados.
  2.  
  3. Mantener la red de apoyo: No aislarse ni abandonar las relaciones, pasatiempos o responsabilidades previas al iniciar una nueva relación.
  4.  
  5. Establecer límites: Observar cómo reacciona la otra persona cuando se le pide ir más despacio o cuando se le dice que "no". Los manipuladores suelen reaccionar con enojo, culpa o manipulación ante los límites. 

3.) Doctrina del Shock: La doctrina del shock (acuñada por Naomi Klein) y la guerra cognitiva se combinan para alterar las percepciones, explotando la vulnerabilidad psicológica de una población en tiempos de crisis. El shock se utiliza para manipular el pensamiento y forzar decisiones drásticas que la sociedad normalmente rechazaría. 

Esta táctica se ejecuta a través de las siguientes etapas: 

1. El Impacto o "Shock"

Se genera un evento traumático, desastre natural, colapso económico, o una operación de desinformación masiva. Este estado de estrés extremo y miedo anula temporalmente la capacidad de análisis crítico y el razonamiento lógico de la población. 

2. La Manipulación Cognitiva

Una vez que las personas están en shock, el atacante inunda el ecosistema digital con narrativas específicas. Utilizan sesgos cognitivos (como el de confirmación o el efecto anclaje) para dirigir el pensamiento hacia una dirección predeterminada y convertir a los afectados en agentes pasivos o activos de sus mensajes. 

3. La Imposición de una Agenda

En este estado de confusión, la población se vuelve más susceptible a aceptar políticas económicas (privatización extrema), cambios geopolíticos, o la alteración del orden institucional, ya que la prioridad pasa a ser la búsqueda de certidumbre o seguridad inmediata. 

4.) Scrolling: es el consumo compulsivo y superficial de información a través del deslizamiento infinito en pantallas. Esta práctica reduce la capacidad de atención y memoria, mientras los algoritmos moldean las narrativas, polarizan a la sociedad y explotan sesgos cognitivos para captar la atención de las audiencias. 

1. Dinámicas del Scrolling en Conflictos 

  • Sesgo de negatividad (Doomscrolling): Los humanos nos enfocamos evolutivamente en las amenazas. En las guerras, esto genera una atracción morbosa a consumir noticias catastróficas, lo que paradoxalmente ofrece una falsa sensación de control.
  •  
  • Burbujas de información: Los algoritmos premian el contenido emocional sobre el análisis crítico. Esto crea cámaras de eco donde solo se valida la narrativa de un bando y se deshumaniza al contrario.
  •  
  • Guerra del primer scroll: Los feeds y portales compiten por ser la primera ventana de percepción del usuario. Posicionar una noticia o imagen en los primeros segundos se vuelve un activo geoestratégico de control. 

2. Impacto Cognitivo 

  • "Podredumbre cerebral": El consumo rápido de miles de imágenes de violencia o crisis impide el procesamiento profundo, afectando la memoria a largo plazo. El usuario absorbe información, pero no la integra ni la analiza críticamente.
  • Sobredosis de dopamina: Las notificaciones y las recompensas impredecibles entrenan al cerebro para buscar satisfacción inmediata, lo que provoca impaciencia y menor empatía ante discursos complejos.
  •  
  • Alegoría visual sobre el texto: Se priorizan videos cortos y eslóganes por encima de la lectura reflexiva. 

3. Consecuencias Sociales y Políticas 

  • Polarización: Al basarse en clics y clips simplificados, se refuerzan clichés y prejuicios que dificultan los consensos y la resolución de los conflictos.
  •  
  • Fatiga y desconexión: La exposición constante a crisis humanitarias y guerras genera una crisis de salud integral. Provoca dos reacciones principales: o el individuo se vuelve hiperactivo en su validación digital, o se aísla, prefiriendo ser un consumidor pasivo para proteger su salud mental. 

5.) Doomscrolling: es el consumo compulsivo y caótico de noticias negativas. En contextos de guerra, se convierte en una peligrosa trampa psicológica en la que los usuarios se sumergen en una espiral interminable de videos, imágenes violentas y actualizaciones alarmantes sobre el conflicto. 

El mecanismo del miedo 

  • Sesgo de negatividad: El cerebro humano está programado evolutivamente para priorizar las amenazas. El contenido bélico activa la amígdala (el centro del miedo), atrapando nuestra atención para mantenernos en un estado de alerta constante.
  •  
  • El diseño algorítmico: Las redes sociales utilizan un ciclo de recompensas similar al de los casinos, potenciando el "scroll" infinito para que los usuarios pasen el mayor tiempo posible consumiendo la catástrofe en tiempo real. 

Impacto psicológico y riesgos 

  • Estrés crónico: Mantiene al sistema nervioso en estado de hipervigilancia, lo que puede derivar en estrés agudo, insomnio y agotamiento emocional.
  •  
  • Trauma vicario: La exposición constante y gráfica a la violencia y el sufrimiento de otros puede generar síntomas similares al Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).
  •  
  • Parálisis emocional: Lejos de ayudar a tomar mejores decisiones, el exceso de información incontrolable provoca una sensación de impotencia, pesimismo generalizado y desensibilización hacia la tragedia. 

Estrategias para recuperar el control 

Para mitigar el impacto de la sobrecarga mediática, los expertos en salud mental recomiendan aplicar una "ecología mental": 

  • Establecer límites estrictos: Designar momentos específicos del día para informarse y evitar el consumo de pantallas una hora antes de dormir.
  •  
  • Evitar la inercia: No revisar el celular de manera automática al despertar o en momentos de aburrimiento.
  •  
  • Diversificar el contenido: Equilibrar el consumo de información internacional con actividades de ocio, lectura o ejercicio físico que no estén vinculadas al conflicto. 

6.) Brain Rote: el término brain rot (putrefacción o empobrecimiento cerebral) describe el deterioro cognitivo y la fatiga mental causados por el consumo excesivo de contenidos digitales superficiales y de ritmo acelerado. En el contexto de la guerra mediática y/o guerra cognitiva, esta sobreestimulación se ha convertido en una poderosa arma de distracción masiva y manipulación. 

1. ¿Cómo actúa el Brain Rot en la guerra mediática? 

En lugar de bombardear con información compleja, el ecosistema digital actual utiliza formatos diseñados específicamente para secuestrar la atención. 

Funciona a través de los siguientes mecanismos: 

  • Sobrecarga de estímulos: Uso de colores hiperbrillantes, audios distorsionados generados por Inteligencia Artificial, cortes rápidos (microvideos) y animaciones surrealistas (como las populares "frutinovelas").
  •  
  • Anulación del pensamiento crítico: Al ofrecer información digerida, repetitiva y carente de lógica, el cerebro se acostumbra al consumo pasivo. Esto dificulta el análisis profundo, la retención de información y el debate empático.
  •  
  • El "Scroll" infinito: Los algoritmos de las redes sociales alimentan este ciclo. Si una persona consume contenido rápido sin descanso, su mente entra en un "piloto automático". En este estado, la línea entre la desinformación y el entretenimiento se vuelve invisible, permitiendo que agendas ideológicas o políticas se cuelan sin resistencia. 

2. El objetivo táctico: la "Guerra No Lineal" 

En los conflictos actuales, la guerra no cinética (la que se libra en las mentes y las emociones de la población) busca fracturar la realidad compartida. Al inundar las plataformas con memes, jerga incomprensible y narrativas ultra fragmentadas, los actores políticos y propagandísticos logran: 

  • Fragmentación de la verdad: La realidad se percibe exclusivamente a través de memes y mensajes simplificados. Esto fomenta sociedades polarizadas donde cada grupo tiene una visión distorsionada (y a menudo absurda) de la realidad del otro.
  •  
  • Distracción de temas críticos: Mientras las audiencias están hiperenfocadas en microtendencias virales sin sentido, los temas de impacto sociopolítico o económico real pasan desapercibidos.
  •  
  • Desensibilización: La constante exposición a tragedias intercaladas con comedia absurda provoca que la violencia, la crisis climática o los conflictos bélicos sean procesados con indiferencia o mero cinismo digital. 

7.) Deepfakes: los deepfakes (videos, imágenes o audios hiperrealistas generados por Inteligencia Artificial) se han convertido en el arma principal de la guerra cognitiva y mediática. Su propósito no siempre es engañar a todos por completo, sino sembrar la duda masiva, manipular la opinión pública y desprestigiar fuentes oficiales. 

1. Tácticas clave en la guerra de la información 

  • Rendiciones y mensajes falsos: Se fabrican videos de líderes políticos o militares anunciando su rendición, la firma de la paz o declarando la guerra, con el fin de desmoralizar a la población.
  •  
  • Difamación y escándalos: Alterar grabaciones de altas autoridades cometiendo delitos, emitiendo comentarios racistas o insultos para destruir su imagen pública.
  •  
  • Fabricación de pruebas: Difusión de imágenes generadas por IA que muestran ataques catastróficos o víctimas civiles que nunca ocurrieron, diseñadas para ganar la simpatía o el rechazo internacional. 

2. Impacto psicológico: El efecto "mentira dividida" 

El mayor éxito de un deepfake en los medios no es que la gente crea que es 100% real, sino generar un estado de incertidumbre. Cuando el público se expone a estos materiales: 

  • Desconfianza generalizada: Se pierde la fe en la veracidad de cualquier video o fotografía, permitiendo a actores maliciosos etiquetar como "falso" material periodístico que sí es verídico.
  •  
  • Polarización: Las personas tienden a creer los videos falsos que confirman sus propios prejuicios políticos o ideológicos, ignorando las verificaciones. 

3. Frecuencia y alcance 

El uso de esta tecnología ha escalado dramáticamente. Si bien los primeros casos notorios a nivel geopolítico ocurrieron en el conflicto entre Rusia y Ucrania (como el video falsificado del presidente Zelenski), hoy en día se ha industrializado en múltiples conflictos internacionales. Su impacto es tan amplio que incluso es utilizado para campañas de desinformación masiva en escenarios políticos locales de América Latina. 

4. ¿Cómo identificar un deepfake? 

Aunque la tecnología de la IA evoluciona rápido para ser más fotorrealista, puedes aplicar ciertos filtros visuales y lógicos al consumir noticias: 

  • Parpadeo y movimiento de ojos: Los algoritmos a menudo fallan al imitar la frecuencia natural del parpadeo humano o el movimiento ocular.
  • Fallas en la sincronización: Revisa si los labios no cuadran exactamente con las palabras habladas o si la voz presenta anomalías metálicas (en caso de deepfakes de audio).
  •  
  • Fuentes dudosas: Verifica si el video proviene de una fuente de noticias oficial, verificable y con trayectoria. Investiga en plataformas de fact-checking si el material ha sido desacreditado. 

Para protegerse de la guerra cognitiva y mediática, el individuo debe convertirse en un filtro activo de la información, desarrollando el pensamiento crítico y la resiliencia psicológica frente a la saturación de noticias falsas, narrativas manipuladas y propaganda digital. 

Las estrategias fundamentales para lograrlo incluyen: 

  • Desarrollar el pensamiento crítico: Cuestionar siempre el origen, la intención y el contexto de cualquier noticia alarmante o video impactante antes de darlo por cierto o compartirlo.
  •  
  • Verificar las fuentes: Cruzar la información con fuentes oficiales, medios de comunicación de confianza o portales especializados en la verificación de datos (fact-checking) para no caer en la trampa de la posverdad.
  •  
  • Identificar sesgos cognitivos: Reconocer que la manipulación suele apelar a emociones primarias (miedo, ira, indignación) para nublar la razón. Evitar reaccionar impulsivamente ante titulares sensacionalistas.
  •  
  • Fomentar la alfabetización digital: Aprender a reconocer imágenes generadas por Inteligencia Artificial, perfiles falsos en redes sociales y patrones de desinformación masiva.
  •  
  • Diversificar el consumo de información: No limitarse a una sola red social o canal, ya que los algoritmos tienden a crear "burbujas" o cámaras de eco que confirman únicamente lo que el usuario ya cree.

  

GUERRA MEDIÁTICA

¿Que es la Guerra Mediática?

La guerra, según Carl von Clausewitz, es un acto de fuerza que se lleva a cabo para obligar al adversario a acatar nuestra voluntad. Históricamente, ese acto de fuerza se entiende como la utilización de medios bélicos para debilitar las fuerzas militares enemigas.

Antes de instaurar los principios de coexistencia pacífica y no uso de la fuerza en las relaciones interestatales, como parte fundamental del Derecho Internacional contemporáneo, la declaración de guerra era considerada como un derecho de cada Estado. En la comunidad internacional actual, con la supremacía de los ideales de soberanía y democracia, se ha complejizado el uso de los medios bélicos tradicionales, por ser contrarios a la opinión pública, y a las normas internacionales.

El afán colonizador de las potencias imperialistas, en cambio, no se reduce, y ello lleva al diseño de nuevas formas y tácticas con las que ejecutar sus intenciones expansionistas. El conjunto de estas se conceptualiza como guerra no convencional, que tiene como objetivo desestabilizar la estructura sociopolítica interna, para impulsar una intervención extranjera.

La guerra, según Carl von Clausewitz, es un acto de fuerza que se lleva a cabo para obligar al adversario a acatar nuestra voluntad. Históricamente, ese acto de fuerza se entiende como la utilización de medios bélicos para debilitar las fuerzas militares enemigas.

Antes de instaurar los principios de coexistencia pacífica y no uso de la fuerza en las relaciones interestatales, como parte fundamental del Derecho Internacional contemporáneo, la declaración de guerra era considerada como un derecho de cada Estado. En la comunidad internacional actual, con la supremacía de los ideales de soberanía y democracia, se ha complejizado el uso de los medios bélicos tradicionales, por ser contrarios a la opinión pública, y a las normas internacionales.

El afán colonizador de las potencias imperialistas, en cambio, no se reduce, y ello lleva al diseño de nuevas formas y tácticas con las que ejecutar sus intenciones expansionistas. El conjunto de estas se conceptualiza como guerra no convencional, que tiene como objetivo desestabilizar la estructura sociopolítica interna, para impulsar una intervención extranjera.

Una de las herramientas más utilizadas por los medios de comunicación imperialistas actualmente es plantear falsos problemas, o exagerar y tergiversar dificultades reales, para luego presentar soluciones falaces bajo la óptica neoliberal. Cuba está en lucha constante por encontrar brechas en el bloqueo mediático para mostrar su verdad al mundo, mostrar que el socialismo es la vía más humana para el desarrollo de los pueblos. La hegemonía comunicacional es claramente de los imperialistas, por lo que la tarea inmediata debe ser enseñar a pensar para saber distinguir las verdades en el mar de desinformación que se crea entre tantos medios digitales. Debemos conseguir que nuestra política de Guerra de Todo el Pueblo se extienda también a las redes. Todos formamos parte de esta guerra y el silencio siempre obedece al opresor, solo debemos elegir nuestro papel en ella: ¿víctimas o soldados?

La guerra de la información consiste en el uso y manejo de la información con el objetivo de conseguir una ventaja competitiva sobre un oponente. La guerra de la información puede consistir en recoger información táctica, en confirmar la veracidad de la información propia, en la distribución de propaganda o desinformación para desmoralizar al enemigo y al público, en minar la calidad de la información de la fuerza enemiga y en negar oportunidades de recolectar información a las fuerzas enemigas.

 La guerra de la información puede tomar muchas formas:

  • Las transmisiones de televisión y radio pueden bloquearse.
  • Las transmisiones de televisión y radio pueden interferirse para realizar una campaña de desinformación.
  • Se pueden incapacitar las redes logísticas.
  • Se pueden sabotear la transacciones de la bolsa de valores mediante una intervención electrónica, filtrando información sensible o colocando desinformación.

Durante la Guerra del Golfo de 1991, hackers holandeses robaron información acerca de los movimientos de tropas de los Estados Unidos, metiéndose en los ordenadores del "Departamento de Defensa de los Estados Unidos" y trataron de venderla a los iraquíes, que pensaron que era una trampa y rechazaron la oferta. En enero de 1999, los ordenadores de la "Inteligencia Aérea de los Estados Unidos", fueron golpeados mediante un ataque coordinado, parte del cual parecía provenir de hackers rusos.

Un "shadowban" o bloqueo fantasma es una restricción encubierta aplicada por las plataformas de redes sociales y comunidades en línea que reduce la visibilidad del contenido de un usuario sin notificarle. Esta penalización silenciosa puede ocurrir por infringir normas de la comunidad, usar bots, comprar seguidores o hashtags inadecuados, resultando en una drástica caída del alcance y el engagement de las publicaciones. Para evitarlo, se debe crear contenido de calidad, interactuar auténticamente, y evitar el uso de automatizaciones y hashtags prohibidos; para revertirlo, se puede eliminar contenido infractor, revocar accesos a apps de terceros y tomar un descanso temporal de la plataforma. ¿Por qué ocurre? Se aplica como una forma de penalización por violaciones de las normas de la plataforma, como:

  • Publicar contenido inapropiado, spam o que incite al odio.
  • El uso de bots (automatizaciones) para conseguir seguidores falsos.
  • La compra de seguidores.
  • El uso de hashtags prohibidos o irrelevantes.
  • O por publicar información inapropiada para los operadores de las redes sociales.

El bloqueo en la sombra (del inglés shadow ban o shadow banning), o supresión disimulada, se trata de una forma de bloqueo o restricción disimulada y generalmente provisional en redes sociales en internet y comunidades en línea, con el propósito de ocultar contenido que sube un usuario a su cuenta mediante diferentes métodos, dependiendo del funcionamiento de cada servicio. Por ejemplo, es una práctica común ocultar una cuenta de usuario, comentario, fotografía, vídeo o cualquier otro tipo de contenido a modo de que no sea visible para otros usuarios.

La CEO de X Linda Yaccarino introdujo el concepto de "libertad de expresión, no libertad de alcance" al argumentar el enfoque de X sobre la "moderación". Esta política implica que los usuarios que publiquen narrativas que no gusten o interesen a la empresa serán etiquetados, y posiblemente desmonetizados para dicho contenido y su visibilidad en la plataforma se reducirá o invisibilizará. En este caso la preocupación de los defensores de la libertad de expresión radica en que esta estrategia de etiquetado y degradación o anulación de contenido puede llevar rápidamente a la censura casi absoluta de los contenidos que no interesan a la empresa.

Esta práctica es utilizada en muchas redes sociales y a menudo se justifica con la intención de «mejorar la experiencia del usuario» u «obtener más retención de audiencia». Incluso en el caso de la red social YouTube, este mismo puede ser utilizado por los propios creadores de contenido permitiendo al creador tomar un mejor control de la audiencia que comenta sus vídeos, pudiendo «ocultar» a un usuario si así lo cree oportuno.

Es conocido y utilizado como un tipo de censura en Internet. Los criterios invocados para suprimir de este modo a un usuario varían de sitio a sitio, pero por lo general se suprimen contenidos que si bien no ameritan ser eliminados ni se justifica el cierre de la cuenta del usuario que lo publicó, puede provocar controversias o ser catalogado como «molesto» o «polémico». Un ejemplo de esto ocurre en los comentarios de Youtube, donde el usuario cree que su comentario quedó publicado, pero sin embargo únicamente él lo ve, pero a los demás usuarios no se le muestra. El usuario que está en esa situación es engañado porque piensa que su comentario es visto por otros y sin embargo no es notificado de la situación real de la supresión de su mensaje ni tampoco la razón por la cual éste fue suprimido.

Pese a ser conocido como un tipo de censura, también es una parte fundamental para el funcionamiento de las redes neuronales de estas plataformas. Estas están basadas en la ocultación o sobreexposición de información para obtener la máxima interacción tendiente a una mejor retención de audiencia por parte del usuario, dejando atrás la legitimidad o relevancia real del contenido mostrado, y aportando más visibilidad al tráfico web que ha recibido más interacción o ha sido pagado por ser visionado.

En la jerga informática, se llama ban o baneo a una restricción —total, parcial, temporal o permanente— de un usuario dentro de un sistema informático, generalmente una red. Al igual que muchos otros términos de la jerga informática, ban proviene del inglés y significa ‘prohibición’. Las palabras que la RAE y la Fendéu​ recomiendan para denominar a esta acción son «bloquear», «suspender», «prohibir», «restringir», «cancelar», etc; como sucede en otros entornos, por ejemplo «le han cancelado la licencia de conducir», o bien «le han retirado el carnet de conducir».

En Internet, este tipo de medidas son comunes en casi todo tipo de sistema donde ocurre una interacción entre múltiples usuarios, como canales de conversación, foros y juegos en línea.

En Internet la restricción suele basarse en la dirección IP de los usuarios, ya que es el único método seguro y práctico de identificación de los mismos. Estas restricciones consisten en bloquear el acceso de dicha IP a determinadas acciones dentro del servidor. Por ejemplo, en la Wikipedia, un bloqueo evita modificar la información, pero no acceder a la misma, en otros servidores, puede realizarse un bloqueo general. Sin embargo, el bloqueo no está exento de polémica, ya que gran parte de los operadores que ofrecen acceso a Internet proporcionan direcciones IPs dinámicas, es decir que van cambiando para cada usuario, lo cual significa que el bloqueo de dicha IP puede afectar a otros usuarios distintos a los cuales iba dirigido en un primer momento el bloqueo.

Además de restricciones por IP, se realizan restricciones por nombre de usuario o por cuentas si el propietario de una cuenta en determinado sistema está violando las condiciones del servicio o código de conducta.

También se aplica a algunos procedimientos que realizan los buscadores cuando se encuentran con documentos web que contienen información falaz capaz de distorsionar los posicionamientos o rankings en las búsquedas. Por ejemplo, el uso de "texto invisible" puede ser motivo de bloqueos por parte de algunos buscadores a ese determinado documento al igual que la repetición indiscriminada del mismo término en el metatag "keyword" (que será considerado "spam"). De esa manera, el autor de esa web habrá conseguido el efecto contrario al deseado: no solo no se ubicará en la mejor posición, sino que se tornará invisible a determinados buscadores.

Los moderadores y administradores de redes sociales y foros utilizan el bloqueo para negar el acceso a los usuarios que han infringido sus reglas y probablemente lo volverán a hacer a fin de garantizar una discusión pacífica y ordenada. Las razones comunes para el bloqueo son el spam, el troleo y el flaming. Algunos critican casos de uso de baneos por parte de administradores de grandes sitios web como X, diciendo que estas prohibiciones pueden tener motivaciones políticas o financieras.​ Sin embargo, los sitios web tienen el derecho legal de decidir quién puede publicar, y los usuarios a menudo responden "votando con los pies" y yendo a un lugar donde los administradores consideran aceptable su comportamiento.